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Carrer Malcuinat

El malcuinat era un plat típic medieval, que resultava barat, era un guisat popular fet en cap i pota de corder en suc. Un plat calent per a menjar en cullera.

Rajola del carrer Malcuinat de Vistabella del Maestrat

Jesús Bernat ens va fer saber que al barri del Born de Barcelona també existeix el “carrer de Malcuinat”. Se sap que només es podia vendre el malcuinat en este carrer, el servien als mariners pobres que estaven de pas per la ciutat perquè el preu era assequible, i també als marxants de la Llotja de Mar i als venedors del mercat del Born. No se sap si el venien en un hostal humil o al mateix carrer en enormes cassoles [Informació extreta de: Una passejada pels segles XIV i XV, de Teresa Vinyoles i Vidal]

Vol dir això que ja es cuinava corder en suquet als segles XIV i XV a Vistabella? I que la taverna on el servien estava al carrer Malcuinat? La veritat és que no seria gens estrany perquè el comerç de la llana era el puntal econòmic a la Setena de Culla, i com sabem per les Visures que es conserven el pas de raberes d’ovelles pel territori era continu.

1970. Targeta postal del carrer Malcuinat en el carro de Juanito de Sant Joan

Durant la dictadura el carrer va ser castigat a portar un nom militar: General Mola, però no va tindre mai cap placa que en fora testimoni. I quan va recuperar el seu nom secular una part del veïnat va associar que el mot malcuinat de Vistabella tenia relació en el ferm del carrer medieval original, potser ple de pedres i de terra, com tots el altres de dins la muralla, però que en tindre a la seua part alta una placeta que comunicava directament al castell potser els dies de pluja el fang baixava pel desnivell de tant empinat carrer.

Nosaltres preferim imaginar que més que un carrer mal guisat de pedres era un carrer ben guisat de corder.

Festejos taurinos durante la II República. El Niño de la Estrella

El origen del movimiento contra los espectáculos taurinos no es reciente, ya durante la II República algunos sectores del Movimiento Anarquista a través de la prensa confederal intentaban concienciar a las clases populares contra esta anacrónica aberración. El Gobierno republicano también intentó acabar con este tipo de espectáculos promulgando una Orden en 1931, justificada con muy buen criterio, por motivos de humanidad y porque […] “el Gobierno de la República tiene que cumplir una misión de Cultura” […] Se prohibía así la celebración de corridas de toros y se autorizaba a los gobernadores civiles a destituir a los alcaldes en cuyas poblaciones se realizaran. Sin embargo, al constatar que esta Ley se incumplía reiteradamente, se promulgó una nueva disposición en enero de 1932 que […] permitiría celebrar corridas de toros y novillos en plazas provisionales, siempre que la lidia corriese a cargo de toreros profesionales, prohibiendo “en absoluto que se corran toros y vaquillas ensogadas o en libertad por las calles y plazas de las poblaciones” […]

En 1932 el Ayuntamiento de Vistabella comunicó al Gobernador Civil la celebración de una corrida de becerros en la que, para cumplir con las disposiciones vigentes, contrataron a Silvino Rodriguez, nombre con el que el Niño de la Estrella debutó en 1928.

422/14-11-32. Castellón-Gobernador Civil.
[…] Participando que entre 3 y 4 de la tarde de hoy ha sido llevado al matadero un becerro y antes de entrarle a dicho establecimiento ha sido capeado y muerto a estoque, que eso era costumbre antigua y el caso de hoy ha sido una repetición de aquellos hechos, no obstante esta Alcaldía lo pone en conocimiento de dicha Autoridad por considerarlo no es una infracción a las disposiciones vigentes, y que no ha habido el menor incidente que lamentar. […]

El día 18 Gobernador Civil preguntó al Ayuntamiento por los autores de la capea y ese mismo día le respondieron:
[…] los autores de la capea que tuvo lugar el día 14 del corriente fueron D. Francisco Gil Solsona, D. Ignacio P. Gomis Alonso, auxiliados por el novillero Silvino Rodriguez (a) Niño de la Estrella, natural de la aldea de La Estrella del municipio de Mosqueruela (Teruel) auxiliado por un compañero y un hijo del vecino de Villafranca del Cid, Julio Monfort. […]

La Estrella. Término municipal de Mosqueruela (Teruel) Vista desde el término municipal de Vistabella del Maestrat

Entre 1932 y 1935 se continuaron realizando corridas de becerros. El Reglamento de Policía y Espectáculos Públicos de 1935 reiteraba la prohibición de correr toros y novillos por las calles, por lo que es de suponer que durante todo este periodo no se corrieron toros embolados en las fiestas de Vistabella.

En 1935 el Niño de la Estrella volvió a torear en Vistabella.

[…] También, en el año 1935, se desplazó a Vistabella en donde toreó otro astado en la Placeta del Matadero (sic), al prohibírselo en su pueblo […]  (Monferrer Guardiola, 2010, p.146, nota 169.) […] Cuenta L. Portillo, “un vecino de Vistabella, que era conocido por “Paco” [Gil Solsona], el de la lotería [así conocido porque le tocó la lotería] y que ejercía como practicante [y barbero] en dicho pueblo, recibió un regalo del Niño de la Estrella consistente en una alfombra, que mi mujer, cuando aún era una niña, bordó en ella la siguiente inscripción: “Recuerdo del Niño de la Estrella” cf. Portillo, 1985a. Este texto lo reproduce Navarro, 2003, p. 133 […]

El Niño de La Estrella.

Silvino Zafón Colomer nació el 12-09-1908 en La Estrella (Mosqueruela), en una familia de 5 hermanos hijos de Ramón Zafón y Petronila Colomer. A los 8 años empezó a trabajar de pastor hasta que cumplió los 12 y viajó a Barcelona para trabajar en el negocio de un familiar.

Debutó en público en Vinarós el 01-09-1928 con el nombre artístico de Silvino Rodriguez, y ese mismo año se trasladó a Francia donde participó en 14 festejos taurinos en la región del Midí. En 1930 volvió a España y debutó en Madrid el 28 de junio.

El Liberal (Madrid. 1879). 7/8/1928

En el otoño de 1936 después de comenzar la guerra, hubo un éxodo de toreros famosos a zonas controladas por los golpistas, pero el Niño de La Estrella, fuertemente comprometido con su ideología izquierdista, permaneció en zona republicana y participó en una corrida en Barcelona a beneficio de las Milicias Antifascistas. A finales de 1937 se incorporó a la 96ª Brigada Mixta del Ejército Popular (“Brigada de los Toreros”), donde se alistaron los toreros de izquierdas a través de la Asociación de Matadores de Toros y Novillos de cuya junta directiva formó parte. El Niño de La Estrella fue comisario político y peleó en el frente de Teruel.

Después de la guerra, con el pretexto de que había tenido una escopeta en el año 1930, fue encarcelado unos días en la cárcel de Mosqueruela y después en la de Torrero (Zaragoza), después de esto su situación se hizo muy difícil permaneciendo inactivo entre 1943 y 1947, su última actuación en Castellón fue en 1941 en una novillada de las fiestas de La Magdalena.

En 1945, en un amplio operativo organizado por la Guardia Civil para acabar con el grupo guerrillero de José Ramia Ciprés (“Petrol”), fueron detenidas 14 personas de varios pueblos de Teruel y Castellón acusados de encubrir o colaborar con la guerrilla. El 13 de junio la Guardia Civil de Villafranca al mando del Capitán Eustasio Llorente Sáinz, se presentó en La Estrella con Juan Pallarés Márquez, miembro del grupo de Petrol detenido en Monroyo el 31 de mayo, este declaró que Silvino Zafón había actuado como enlace mientras los guerrilleros permanecieron escondidos durante 30 días en una cueva próxima a La Estrella para burlar el cerco de la Guardia Civil. La acusación de Juan Pallarés ocasionó la detención de Silvino y de su hermano Demetrio, ambos fueron conducidos a la Prisión Provincial de Castellón, después a la de Teruel y finalmente ingresaron en la de Zaragoza donde Silvino permaneció hasta el 24 de noviembre de ese mismo año. Ambos hermanos fueron puestos en libertad condicional por falta de pruebas, sin embargo otros vecinos de La Estrella no tuvieron la misma suerte; el matrimonio formado por Saturnino Colomer Lázaro y Felipa Pallarés Vicente fue detenido el 21 de abril en su domicilio en la masía de La Clotada (Mosqueruela), y trasladado a La Estrella donde Saturnino recibió una brutal paliza a manos de la Guardia Civil de la que fue testigo el vecino Julio Peris Salvador. Saturnino,  condenado a muerte, fue ejecutado en la Prisión de Zaragoza a las 6.30 horas del 4 de octubre de 1947, junto a Jesús Borrás Salavert y José M.ª Alarcón Flores acusados de pertenecer a  la partida de “Petrol”. Felipa fue condenada a 12 años y un día de los que cumplió 8 años volviendo posteriormente a residir en La Estrella.

Después de pasar por la cárcel, Silvino Zafón tuvo una vuelta fugaz a los ruedos, su última actuación fue en 1948, el mismo año que marchó a Francia (Arlés) donde continuó por un tiempo con su profesión. El 14-03-1963, a los 54 años falleció en un accidente de tráfico.

FUENTES:

Fortanet, X.  Silvino Zafón Colomer “Niño de la Estrella”. Último torero republicano. Programa Fiestas Patronales Virgen de la Estrella. Mosqueruela. 1986.

“La Brigada de los Toreros” entrevista a Javier Pérez Gómez. El sueño igualitario/Cuadernos Cazabaret n.º 21, 23 de noviembre de 2005. http:/www.elmasino.com/cazabaret/esi/21

Portillo de Ibarlucea, L. “Un famoso torero del Maestrazgo. El Niño de la Estrella”. Diario de Teruel. Fiestas del Ángel. 16 junio 1985a, s.p.  (Ref. A Vistabella)

MONFERRER GUARDIOLA, Rafael. El Niño de la Estrella. Publicaciones de l’Ajuntament de Vilafranca, nº 2. 2010. Nota de prensa:   http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/espectaculos/biografia-el-nino-estrella-rescata-arte-toreo_609122.html

– Entrevista con Julio Peris Salvador el 25-7-2015.

– Registro de correspondencia del Ayuntamiento de Vistabella 1932-1935.

– Procedimiento Sumarísimo Ordinario 351-45.

 

Complim quatre anys

Avui celebrem que continuem el projecte de recuperació de l’Arxiu Municipal de Vistabella.  Que el comboi i les ganes ens han donat energia per construir un arxiu fotogràfic de les famílies del poble que creix i ens descobreix aspectes de qui som amagats en les caixetes i els àlbums.

Mirem enrere i el repte era arriscat, per això estem contentes del resultat i bona acollida. Assenyalem un any més el nostre aniversari i per commemorar-ho presentem un nou projecte que ens permetrà desenvolupar més activitats en una major participació de tots i totes: el Centre d’Estudis de Penyagolosa.

Per molts anys i en complirem molts més!

Gràcies!

9 de juny Dia Internacional dels Arxius inaugurem l’exposició virtual “Escola”

El 9 de juny és el Dia Internacional dels Arxius, aquest any amb el tema “Arxius, governança, memòria i patrimoni”. Per celebrar-ho enguany inaugurem l’exposició virtual “ESCOLA”. Un recorregut que va des del 1880 i arriba al 2018 on repleguem testimonis, fotos i documents de com era L’Escola, l’espai possiblement més determinant per al nostre futur.

L’escola de Vistabella del Maestrat, hui al pedrís. 08/06/2018 Imatge Marta Masip

A les terres de Penyagolosa som hereus d’un món que ha viscut secularment dels bancals i dels animalets, els nostres avantpassats cuidaven la terra i pasturaven raberes. Necessitaven tot el dia per a fer aquestes feines, sobreviure era l’ocupació central, per això la immensa majoria no sabia llegir ni escriure. Una gran part dels nostres avantpassats no eren propietaris ni dels bancals ni de les ovelles: els masovers passaven comptes amb el cacic que no treballava les terres, i d’altres eren jornalers que treballaven a canvi del menjar. Les tradicions anaven de pares a fills sense qüestionar-se, i les històries, les llegendes i la cultura ancestral es transmetien oralment.

Dins aquest món de magnífics paisatges, pocs llibres i molta misèria l’escola a Vistabella era un xicotet punt lluminós, encara que no tenia ni edifici propi. La fotografia escolar més antiga que tenim és de finals del segle XIX: Escola de xiques (c.1887) mostra una educació segregada per sexes i pel documents sabem que s’usaven tres espais dispersos com a escola, un d’ells el primer pis de l’Ajuntament perquè apareix l’escola de xiques en els planells de reforma de l’edifici del 1917.

El 1921 la necessitat de tindre unes escoles noves està replegada en un document del Diputat a Corts per Albocàsser, i tots els informes fan insistència sobre les pèssimes condicions dels locals, l’escàs mobiliari i la falta de material. L’Ajuntament va comprar el 12 de novembre de 1922 un bancal a Maria Salvador Asensi en 5000 pessetes per a construir les primeres escoles al raval del Loreto: cadascun dels dos edificis va costar 31.680,66 pessetes. El 23 d’agost de 1927 l’arquitecte escolar de la província, don Manuel Montesinos Ibáñez, fa lliurament de l’obra a l’alcalde Miguel Pitarch.

La Constitució republicana de 1931 va plantejar un nou sistema educatiu: l’educació primària seria obligatòria i gratuïta, i els mestres serien funcionaris públics. Les grans dimensions del terme de Vistabella, amb el poblament molt dispers en masos, només havia facilitat l’accés a l’escola dels xiquets que vivien al poble. La Segona República va promulgar lleis per a que la instrucció pública arribara als més desafavorits, i a la partida de la Foia d’Ores van poder tindre la seua primera escola al mas de Clèric. També consta l’existència d’escoles a les partides del Boi del Pla Amunt. En un document de la inspecció de  juny de 1936 es planteja la creació de l’escola mixta a la partida Bustals, l’escola del Pla Avall, però no se podrà fer efectiva a causa del cop d’Estat i de l’inici del conflicte armat, i s’aprofitarà l’edifici del camp d’aviació per reconvertir-lo en escola al final de la guerra, per això l’escola del Pla Avall es coneix popularment com “Escola del Camp”.

El curt recorregut de la República va ser prou per a demostrar a la posterior dictadura franquista que els mestres són perillosos: saben coses i alguns ensenyen a pensar. Per això van decidir depurar-los. Dels mestres de Vistabella don Miguel Osset va ser afusellat i els altres que van sobreviure a la guerra van haver d’omplir papers de fidelitat al nou règim i van haver de demanar cartes de recomanació als nous càrrecs polítics per a poder seguir treballant. Conservem el document de Salvador Soler Donet, mestre de l’escola de la Foia d’Ores, que suplica el favor de ser rehabilitat. Quan llegim l’expedient de donya Carmen Sirera i donya Angela Perez Gómez sentim l’angoixa i la humiliació que van haver de patir per recuperar el seu ofici.

Acabada la guerra, es van depurar molts mestres i es van acceptar com a tals persones afins a la dictadura sense titulació. A Vistabella molts xiquets van deixar d’anar a una escola buida de contingut però les classes de repàs de l’home de la tia Rosario Fabregat, don Arsenio Fabregat Nebot, estaven plenes: al carrer Malcuinat s’aprenia a llegir i a fer números, i qui no podia pagar en diners pagava en llenya o en menjar. Fins i tot anaven masovers quan es feia fosc i havien acabat les feines del dia. Al mas del Carrascal i de La Corralissa del Pla Amunt també feia repàs per a poder sobreviure el tio Antonio: nascut a Xodos havia lluitat a les files republicanes i va tornar mutilat per una explosió de bomba: li faltaven les dues cames des del genoll i una mà.

Una constant al llarg de la història a Vistabella ha sigut que les places de mestres no han estat sempre cobertes. Veïns del poble que sabien de lletra han suplit les absències de mestres, com Vicente Moliner Collado, d’Atzeneta, que va fer de mestre a l’escola de la Foia d’Ores el 1949 perquè no es presentava la titular. O com Serafina Garcia Salvador, del carrer Sense Cap que feia de mestra dels pàrvuls el 1950. Però qui més hores ha fet ha sigut Rosario Pitarch Monfort, del carrer de Sant Roc, que ha fet de mestra al mas de Badal a l’escola del Pla Amunt, a l’escola de La Teuleria dels molins i al poble

A partir dels anys 40 els rectors de l’església catòlica van entrar a les escoles i a les fotografies estan al costat dels mestres: van marcar què s’havia d’ensenyar i què s’havia de pensar. Es va fomentar la submissió de les dones i l’obediència a l’autoritat dels homes, en aules separades per sexes. Però els únics llibres que circulaven arribaven a l’escola, també es feia teatre i es memoritzaven poesies, i els xiquets que podien anar ixen a les fotos arrenglerats al pati. Prims però somrients.

L’escassetat és el resum del període de la dictadura: menjar limitat, poca roba, gens de cultura i cap llibertat. A Vistabella el fred hivernal es combatia a les escoles amb estufes de llenya, i fins als anys 60 les xiquetes i xiquets havien de portar els troncs de casa si volien tindre lloc vora l’estufa. També van haver èpoques que es podien portar les brases de casa, i les mares lligaven un fil d’aram a un pot de llanda per transportar-les. L’única metodologia educativa era la repetició i la memorització, els mestres tenien el privilegi d’aplicar càstigs físics dins l’aula i el pensament únic per evitar dissidències i sentits crítics es treballava des de tots els àmbits: cants d’exaltació feixista -com el Cara al sol, o Montañas nevadas-, tolerància zero a la llengua valenciana dins l’escola, activitats religioses dins l’horari lectiu -misses, mes de Maria-, classes de labors i costura per a les xiquetes, i tot el contingut de coneixements es concentrava en un únic llibre que explicava des de com fer una resta fins a les vides dels sants més il·lustres.

Fins l’any 1959 no es construirà la primera aula de pàrvuls al poble, entre els dos edificis destinats a xiquets i a xiquetes els quals es declararan en ruïnes a inicis dels 60: es tornaran a fer classes a l’Ajuntament. Hauran de passar quasi 10 anys per a tindre l’escola nova en calefacció i per primera vegada, als anys 70, tots els xiquets dels masos aniran a escola juntament en els del poble. S’estrena el servei d’autobús escolar i el servei de menjador.

L’escolarització generalitzada i obligatòria que va portar la Ley General de Educación de 1970 es va fer perquè la indústria i el serveis necessitaven mà d’obra, i a les fotos de l’escola cada any eixien menys xiquetes i xiquets perquè l’emigració i el despoblament han sigut imparables. Amb la reducció econòmica del sector primari l’oferta de treball per als pares estava a l’Alcora, a Castelló i a Barcelona: el poble es va anar buidant de famílies i l’escola d’alumnes. Encara faltava aplicar una idea nefasta. A finals dels 70 la política de concentració escolar sobre els pobles menuts va buidar mitja escola de Vistabella: l’alumnat de més d’onze anys es traslladava de dilluns a divendres a la escuela-hogar de Llucena, a 57 quilòmetres. La separació familiar va comportar sacrificis, tristesa i desarrelament dels xiquets del seu entorn.

Globalment  el nivell de formació s’ha elevat de manera notòria. Els descendents dels emigrats han tingut accés a estudis superiors, però lluny de Vistabella, lloc on fan visites ocasionals o sistemàtiques de cap de setmana, però on no poden dur a terme la seua vida professional. La millora de la instrucció no ha ajudat el territori perquè si es deixa morir l’escola no hi ha recanvi generacional, que és la clau per a no deixar morir el poble.

Al segle XXI l’escola rural de Vistabella és protagonista d’una lluita de resistència i a contrarellotge per sobreviure, 7 famílies aporten 11 alumnes, que sostenen 2 mestres: una llumeta dèbil que cada nou curs amenaça d’apagar-se. Encara que l’actual Conselleria d’Educació mostra una nova sensibilitat que beneficia l’escola de Vistabella, com per exemple no comptabilitzar les ràtios per aules sinó globalment de tot el CRA de Penyagolosa -Vistabella, Atzeneta i Useres-, o el programa pilot d’alumnat de 2 anys, el despoblament és l’ombra que planeja sobre la realitat i a la qual s’ha de combatre.

Les diferents administracions viuen vora el mar, i no han sigut mai conscients que gran part de l’oxigen que es respira al litoral on s’aglomera la població es genera a l’interior, a la muntanya, on cal que un mínim de pobladors siguen el contrapés per mantindre l’equilibri del territori.

L’escola és una metàfora del mateix poble: la clau de futur a Vistabella del Maestrat només la té l’escola i estem assoles davant el repte de salvar-la. I salvar-nos.

La caixa 157 de l’arxiu de Llucena

Dins la caixa 157 de l’Arxiu de Llucena es conserva aquesta carta manuscrita datada a Sant Joan el 1813.  El director de l’Hospital Militar de Husares y Tiradores de Tupper demana a l’alcalde de Llucena fusters per a fer llits per als soldats i persones que fagen llenya per al foc.

Recordeu que Vistabella, durant la guerra del francès, era un centre de la guerrilla antinapoleònica a les ordres d’Asensi Nebot, conegut amb el sobrenom d'”El Frare”: nascut a Nules el 1779 va eixir d’un convent de Vila Real per a incorporar-se a la lluita contra la invasió dels francesos.

Joaquim Escrig, de l’Associació cultural Llucena, va localitzar aquesta carta el febrer de 2017 i ens la va enviar amb una nota d’aclariment “[…] durant els anys de l’ocupació napoleònica (a Vistabella) tenien de tot, inclòs un hospital militar què enviava comunicacions als pobles dels voltants per a que li enviaren subministraments i diners per a cobrir les seues necessitats. Estos guerrillers s’anomenaven “Tiradores de Tupper” com es veu al document, en honor del cònsol anglés d’Alacant què va contribuir econòmicament a la seua organització”

Si l’Hospital estava instal·lat a Sant Joan devia generar molta documentació i correspondència, que ha desaparegut o que encara no hem trobat. Ara ja tenim un testimoni dins la caixa 157.

Transcripció del document:

“Sr. Alcalde de Lucena: la suma necesidad en que están los enfermos no da lugar a dilaciones, estos miserables que perdieron la salud y algunos están perdiendo la vida en este hospital, son acreedores nuestros sacrificios; tengo una porción de estos en tierra y el lujo séalo sin más que un jergón en toda su cama, cuando debían tener por su situación y justicia las que descansan muchos de los españoles que están tranquilos en sus casas: por lo que mañana deberán personarse en este hospital todos los carpinteros para hacer camas, yo estoy certificado del número de carpinteros hay en esa. Así mismo el domingo inmediato 27 deberán venir cincuenta caballerías con seguros y cundas para cortar leña para la cocina de este hospital proviniendo dos forrajeros vengan provistos para comer ellos y caballerías, pues saldrán el domingo 27 por la mañana y se regresarán el lunes 28 por la tarde.

El soldado conductor va con orden expreso de llevarse a Vd. a este hospital faltando a enviar los carpinteros, sin embargo tengo formado un buen concepto de Vd. Y me hace pensar de inmediato cumplimiento a uno y otro.

San Juan 25 junio 1813

 P.D. Los carpinteros tendrán diariamente las raciones de pan, carne, y vino que le suministrará este hospital.

El director”

El Hospital Varsovia de Toulouse

Continuación del artículo: Ramón Robres Monferrer. Guerrillero en el Valle de Arán

El Hospital Varsovia, pionero en la investigación y la práctica de la medicina social y atendido hasta 1950 por un equipo médico formado por españoles exiliados, se creó a primeros de octubre de 1944 en un palacete abandonado por los nazis en el nº 15 de la c/ Varsovie en el barrio de S. Cyprien de Toulouse, con la finalidad de atender a los cerca de 150.000 exiliados españoles que se concentraban en los departamentos del Midí francés, además de a los guerrilleros heridos en la Operación Reconquista. La mayor parte de su presupuesto procedía de las donaciones del Joint Anti-Fascist Refugee Committee (JAFRC) de los Estados Unidos, distribuidos en Francia por el Unitarian Service Committee (USC).

El primer director del hospital, el doctor José Miguel Momeñe González era militante del PSUC, y uno de los fundadores, el doctor Diego Díaz Sánchez, fue el jefe de los servicios sanitarios de la Operación Reconquista. La primera hospitalización se realizó el 20 de octubre de 1944 y en los tres primeros meses se atendieron cerca de 200 pacientes, procedentes la mayoría de las divisiones guerrilleras 204, 186 y 99 (en la que estaba encuadrada la 551 Brigada a la que pertenecía Ramón Robres Monferrer).

En 1945 acogió a los supervivientes españoles de los campos de concentración nazis, y para poder funcionar de forma legal como hospital civil, el 30 de mayo de 1945 se creó la Amicale des Anciens FFI et Resistants Espagnols, amparados en la Ley Billoux que permitió el reconocimiento oficial de los refugiados españoles y la habilitación de los médicos inmigrantes de los países aliados. Para entonces ya disponían de la penicilina. Durante este año y hasta septiembre de 1946 ejerció como director el médico catalán Josep Torrubia.

El hospital continuó bajo dirección de médicos españoles hasta 1950, momento en el que Franco, en colaboración con el gobierno de Francia, organizó la operación Bolero-Paprica con la finalidad de ilegalizar al PCE y desarticular las células de resistencia comunistas en suelo francés. En septiembre de ese año la gendarmería francesa detuvo a 276 españoles, entre ellos el equipo médico y el personal del Hosital Varsovia, y los expulsaron a países del Magreb y de Europa del Este.

Ese mismo año en Estados Unidos, cuyo gobierno en plena guerra fría ya mantenía relaciones con el régimen de Franco debido al interés por crear bases militares en España, fue detenido e ingresado en prisión junto con otros miembros del JAFRC, Edward Barsky, director de los servicios médicos de las Brigadas Internacionales en la guerra de España. Denunciados por el Comité de Actividades Antiamericanas del senador fascista McArthy, por negarse a entregar al gobierno de EE.UU. los archivos de la organización que contenían listas de refugiados españoles en Francia, fue privado de su licencia de médico y estuvo en prisión entre junio y noviembre de 1950.

Frente a la campaña anticomunista y acabada la financiación norteamericana, la implicación de médicos franceses y la ayuda del Partido Comunista de Francia lograron la continuidad del hospital. Joseph Ducuing junto con otros médicos crearon la sociedad sin ánimo de lucro Societé Nouvelle Hôpital Varsovie, y tras cinco años de pleitos y batallas legales consiguieron la titularidad del centro que pasó a manos francesas, y pudieron continuar el trabajo social y la asistencia a los refugiados españoles.

En 1952 la nueva sociedad pudo comprar el palacete a su propietario gracias al apoyo del PCF. El hospital continuó con el mismo nombre hasta 1970 cuando fue rebautizado como Hospital Joseph Ducuing, y continuó su labor hasta nuestros días, actualmente asistiendo a inmigrantes subsharianos y magrebíes.

Según los datos que aparecen en el registro de ingresos, Ramón Robres Monferrer ingresó en el Hospital Varsovia procedente de Vall d’Aran, el 25 de octubre de 1944 con una lesión de bala en el antebrazo izquierdo. Estaba alistado en la 99 División 551 Brigada con el grado de guerrillero y constaba como casado. No figura la fecha del alta ni disponemos de ninguna otra información que nos permita conocer su trayectoria a partir de esa fecha.

FUENTES:

– ALTED VIGIL, A.  2003. “La ayuda asistencial española y franco-española a los republicanos”. A. Alted y L. Domergue (coords): El exilio republicano español en Toulouse, 1939-1999. UNED/Université du Mirail. Madrid-Toulouse, pp. 73-90.

– ALVAR MARTINEZ i JULI ESTEVE. 2012. “La batalla del Varsovia”

-MARTÍNEZ VIDAL, Àlvar (coord.) 2010. Exili, medicina i filantropía. L’Hospital Varsòvia de Tolosa Llenguadoc (1944-1950)  Catarroja. Afers.

– MOLANES PÉREZ, Pablo. 2013. El Hospital Varsovia de Toulouse, un proyecto del exilio español. Revista Cultura de los cuidados. Año XVII, n.º 35. 

Primer mapa de fosas: 7 en Vistabella

El pasado 6 de febrero se presentó en la Casa dels Caragols de Castellón el primer mapa de fosas de la provincia de Castellón, y en el mismo se han catalogado 7 fosas existentes en el término municipal de Vistabella del Maestrat, ubicadas en diferentes localizaciones geográficas:

1. Cementerio municipal

2. Mas del Collet

3. Mas de Marimon

4. Mas dels Arcs.

También tenemos localizadas las dos del Mas del Garcío. Y sabemos de la existencia de más enterramientos en nuestro municipio, como por ejemplo en la Serra de la Batalla, en el Pla Amunt, o los aledaños del cementerio, aunque faltan por localizar los lugares exactos.

El objectivo de este programa se debe a que la […] recuperació dels restes de les víctimes de la Guerra Civil Espanyola, tant militars com població civil i dels repressaliats del franquisme, suposa una acció terapèutica per a les famílies i un exemple pedagògic de convivència i de qualitat  democràtica per a la nostra societat, amb tot el que comporta com a referent de respecte dels drets humans i les llibertats fonamentals. […]

La publicación ha sido posible gracias a la colaboración del Grup per la Recerca de la Memòria Histórica de Castelló y el Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valencia, ambos con cerca de quince años de trayectoria, y de la Asociación Científica ArqueoAntro, un equipo técnico especializado en Arqueología y Antropología Forense. Los tres grupos participantes trabajan para […]  transmetre a la societat que tancar el dol mitjançant l’homenatge i el record és una necessitat ritual de la nostra cultura, una forma de sensibilitzar a la ciudatania davant el terror, la mort i l’oblit, davant el nostre recent passat silenciat. […]

Agradeceremos toda información relativa a los posibles enterramientos en Vistabella para poder incorporarlos al Mapa de fosas.