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Les 50 pessetes d’Eva Perón

La investigadora Queta Ródenas va publicar el 31 de març a Levante: Castelló i Eva Perón, despeses per a una “Dama”, un extens article on detallava el preu dels 50 vestits regionals complets (roba, calcer, joies, complements) que Franco li va regalar a la dona del president argentí quan va vindre en viatge oficial el 1947. Antonio Giner, en el seu article del programa de les festes de Vistabella 2018, ja havia localitzat aquest regal dins les Actes Municipals.

Mentre Espanya estava en plena autarquia econòmica la premsa estrangera va valorar el regal en 4 milions de dòlars. Només el vestit de la província de Castelló va costar 14.050 pessetes i en els documents de l’Arxiu Històric Provincial consta la quantitat que va aportar cada poble; a Vistabella Eva Perón li va costar 50 pessetes.

L’any 1947 hi havia cartilles de racionament per accedir als aliments, funcionava l’estraperlo i la misèria i la fam definien la situació de gran part de la població. Però des del Govern Civil es recaptaven fons pel procediment d’enviar una carta als ajuntaments. Les 50 pessetes destinades a Eva Duarte de Perón, aprovades el 30 d’octubre en una sessió ordinària del Consistori de Vistabella, com a únic punt del dia, no van ser els únics gastos destinats a causes externes que es van pagar aquell any del capítol d’Imprevistos. Ací teniu la llista:

Data de l’Acta Quantitat a pagar Destinataris i Objectiu
10 febrer 50 pessetes Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santo Rosario de Sevilla. Per a la reconstrucció de l’església de la Virgen de la Esperanza de Sevilla
30 maig 700 pessetes Patronato Nacional Anti-Tuberculoso. Per a la construcció sanatori de Castelló
30 juliol 50 pessetes Per a la celebració del IV Congreso de Sanidad Municipal
30 setembre 300 pessetes Per a faenes de reconstrucció a la ciutat de Cadis després de l’explosió del polvorí de l’Armada el 18 d’agost
30 octubre 50 pessetes Aportació per a un vestit regional de regal a Eva Perón en el seu viatge oficial

Acta Municipal 30 d’octubre de 1947. Tom 21. Arxiu de Vistabella del Maestrat

Acta Municipal 30 de juliol de 1947. Tom 21. Arxiu de Vistabella del Maestrat

Acta Municipal 30 de setembre de 1947. Tom 21. Arxiu de Vistabella del Maestrat

 

Acta Municipal 30 de maig de 1947. Tom 21. Arxiu de Vistabella del Maestrat

 

Acta Municipal 10 de febrer de 1947. Tom 21. Arxiu de Vistabella del Maestrat

Un cuartel en el Mas Cremat

En el año 1947 se instaló un destacamento provisional de la guardia civil en el Mas Cremat, agrupación de masías alejadas de Vistabella unos 14 kms dentro de la Sierra del Boi. La fecha exacta del inicio de la actividad de este grupo de guardias civiles (seguramente un jefe de puesto y cuatro guardias) se desconoce, aunque con toda seguridad fue posterior al 23 de junio, fecha en la que fue asesinado Joaquín Edo Pitarch en el Mas de Sant Bertomeu. Tampoco se conoce la fecha de clausura del destacamento ni los nombres de los guardias allí destinados, sabemos gracias a Ricardo Pardo Camacho del Aula Militar Bermúdez de Castro, que ni en las Guías Generales de Castelló de 1947/48, ni en los escalafones de 1952/53, aparece referencia alguna.

Mas Cremat. 2017. Foto de Antonio Giner

El objetivo de la guardia civil era controlar la actividad guerrillera antifranquista en los aledaños del barranco del río Monlleó, zona estratégica colindante con los términos municipales de Mosqueruela, Vilafranca, Benassal y Culla, y escenario de varias acciones de la Agrupación guerrillera de Levante (A.G.L.) en 1947, todas ellas minuciosamente descritas en los informes de la guardia civil y en varios trabajos de historiadores.

[…] Al anochecer del 31 de marzo (1947) se presentaron ocho guerrilleros en la masía Cremat en el término de Vistabella (Castellón) y bajo amenazas de muerte exigieron a su dueño Juan Vicente Fabregat la entrega de 40.000 ptas, como multa que le imponían por haber denunciado el paso de unos guerrilleros que se dirigían a Francia. Al manifestarles que no tenía el dinero, se llevaron secuestrados a dos de sus hijos, que fueron liberados al día siguiente tras la entrega de 7.500 ptas, aunque le advirtieron que buscase el resto del dinero exigido, pues irían a cobrarlo más adelante […] Los hijos de Juan Vicente eran Juan y Landelino. Proceso a Vicente Galarza “Andrés”, jefe de la AGL, ACGM, Valencia, Sumarísimo 85-V-47, f. 538. Otras fuentes indican que el pago fue de 13.500 ptas, vid. APCE, Madrid, Movimiento Guerrillero, caja 105, carpeta 4-11, f. 73. Informe del 33o Tercio de la G.C.

Aquí hay que añadir que a otro vecino del mas Cremat, Gregorio Celades Edo, también le reclamaron el pago de 6.000 ptas por haber colaborado en la detención de los cuatro huidos, según consta en informe de la guardia civil.

[…] El 31 de mayo a las 11 de la noche se presentaron tres guerrilleros en el mas Cremat del término de Vistabella (Castellón) donde pidieron comida, les ofrecieron huevos y tomaron dos cada uno, pretendieron pagar su importe pero el dueño no quiso. Al marchar, tras haber estado en la masía unos tres cuartos de hora, se llevaron tres camisas usadas y dos pellejos de vino vacíos. Advirtieron al dueño que no diera cuenta de su presencia a la G.C. hasta pasados dos días “pues ellos se enterarían y en caso de hacerlo lo pagarían caro. No hubo atropello alguno, incluso le dieron la mano al despedirse”. Al celebrarse la romería desde Culla a la ermita de San Juan en Peñagolosa el lunes 2 de junio a las 9 de la mañana, pasaron por esta masía. Compuesta la comitiva por el cura de Culla y numerosos feligreses, les salió al paso Juan Vicente Salvador, el masovero del mas Cremat, y les dijo “que anduviesen con cuidado pues por allí habían estado los bandoleros”. Transcurridas las 48 horas que habían ordenado los guerrilleros, el martes día 3, a las dos de la madrugada, Alejandro Albert Monferrer, el dueño de la masía, y Juan Vicente Salvador, su mediero, subieron a Vistabella y se presentaron en la casa cuartel donde dieron cuenta. […]
Escrito fechado en Castellón el 7 de junio de 1947 del gobernador civil de la provincia al ministro de la Gobernación y al director general de Seguridad, AHP, Castellón, Gobierno Civil, caja 11.245.

[…] El 23 de junio en Vistabella (Castellón) una partida de seis guerrilleros asesinaron al ermitaño de la ermita de San Bartolomé, posiblemente por haberles delatado. Sobre las nueve y media de la noche cuando se hallaba sentado en un muro inmediato a la ermita su ermitaño Joaquín Edo Pitarch, de 55 años, vecino de Vistabella, acompañado de Manuela, su hija de 6 años, se les presentaron seis guerrilleros, que se dirigieron hacia éste. En ese momento acudió también su otra hija, Adelina, de 20 años, que regresaba con el ganado y vio mientras lo encerraba en el corral como hablaron con su padre y le preguntaban si tenía armas. Le ayudaron los guerrilleros a encerrar los animales y le indicaron que se diera prisa. Una vez terminaron le ordenaron que entrara en la casa junto con su hermana pequeña, y una vez dentro les cerraron la puerta. Los guerrilleros al momento efectuaron seis disparos sobre el vientre del infortunado, dándose a la fuga a continuación. Al oír quejarse al padre, la hija y su esposa salieron de la casa a los diez minutos, y le encontraron malherido, falleció media hora después. Este asesinato causó extrañeza pues el ermitaño mantenía gran simpatía con todos los masoveros. Se achacó esta venganza posiblemente a que en el año 1940 cuatro huidos que pretendían pasar a Francia fueron detenidos por fuerzas del puesto de Vistabella, al recibir una confidencia del dueño del mas Cremat y posiblemente creyeran que el ermitaño también hubiera sido partícipe de esta denuncia, pues había una gran relación y amistad entre ambos. […]
Escrito fechado en Castellón el 28 d junio de 1947 del gobernador civil de la provincia al ministro de la Gobernación y al director general de Seguridad, AHP, Castellón, Gobierno Civil, caja 11.245.

Las anteriores reseñas están publicadas en el libro de SANCHÍS ALONSO, José Ramón. “Maquis: Una historia falseada. La Agrupación Guerrillera de Levante : desde los orígenes hasta 1947”. Zaragoza. 2007. Departamento de Educación, Cultura y Deporte, Dirección General de Patrimonio Cultural, Gobierno de Aragón y Asociación Pozos de Caudé (Teruel) 2 vols. pp. 816, 817 y 822.

Los motivos de la ejecución de Joaquín Edo, del secuestro de Juan y Landelino, y de la extorsión a Gregorio Celades recogidos en los informes de la guardia civil, aunque ciertos, son  incompletos. Basándonos en dichos informes, en otros existentes en los archivos del P.C.E. y en los testimonios coincidentes de varios vecinos, podemos aclarar un poco esta historia. Por otra parte todos coinciden también en que la detención de los huidos de la coveta del Soero, se produjo en 1939 y no en 1940 como indica la guardia civil, y es muy probable que fuera así ya que existe una entrada en el libro de actas municipales de 1939 en la que figura el coste de la manutención de varios forasteros detenidos en los calabozos de Vistabella.

17-9-1939 […] Aprobar y pagar los gastos realizados por la manutención de varios detenidos forasteros durante cinco días que importa la cantidad de 114’50 ptas. y que dicha cantidad se pague del capítulo de imprevistos. […] Actas municipales, AMV tomo 20.

Pepito de Mosqueruela. Archivo provincial de Teruel. Imagen cedida por Raül González Devís, autor de “Maquis i masovers”

En resumen se puede afirmar que estas acciones del grupo guerrillero de José Vicente Zafón “Pepito de Mosqueruela”, fueron consecuencia de la denuncia ante la guardia civil que ocasionó la detención y posterior fusilamiento de los huidos, después de ser sometidos a interrogatorios durante varios días. Los detenidos eran cuatro soldados republicanos fugitivos que intentaban llegar a Francia después de finalizar la guerra en 1939, y estuvieron varios días esperando la recuperación de uno de ellos que viajaba herido.
Juan Vicente Fabregat después de que pasaran por su masía pidiendo comida, les denunció en el cuartelillo de Vistabella y preparó con la guardia civil un plan para capturarles con la ayuda de otros vecinos armados, entre ellos Joaquín Edo Pitarch. Con engaños les convencieron de ir por la noche a cenar al Mas Cremat, allí el grupo de vecinos consiguió reducirlos y atarlos y mandaron aviso a Vistabella. Hasta que la guardia civil se presentó por la mañana, como afirman varios testimonios, Joaquín Edo maltrató a uno de ellos lanzándole cerillas encendidas al pecho descubierto. Después de varios días, cuando fueron sacados del calabozo y trasladados, los detenidos presentaban un estado físico lamentable y fueron obligados a subir a un camión atados entre ellos mientras eran golpeados con un vergajo.

Posteriormente a estas detenciones el jefe de puesto de la guardia civil de Vistabella, el cabo Juan Bezares García, fue ascendido de grado, y el vecino del Mas Cremat y colaborador de la guardia civil, Manuel Vicente Barreda, ingresó en el cuerpo siendo trasladado a Benicassim para protegerle de posibles represalias. También se creó un “Somatén” en el que participaron varios vecinos de masías de la zona adictos al Régimen. El destacamento del Mas Cremat duró pocos años, sabemos que en 1952 ya no existía, ya que en los informes de la guardia civil no figura entre las fuerzas que participaron en la redada organizada para capturar al guerrillero Isaías Jiménez Utrillas “Maquinista” que finalmente fue encontrado asesinado en una balsa próxima al Mas de Monsó.

Como dato complementario hay que añadir que algunos vecinos eran obligados a llevar suministros al destacamento desde Vistabella, se les encargaba un trabajo al cual no podían negarse y por el que no se cobraba. Eduardo Safont recuerda que tendría unos 19 años cuando transportó con su macho la comida que los guardias recibían del economato de la guardia civil.

Epifanio, fuster desaparegut el 1947

Publiquem l’article que, des del Grup per a la Recerca de la Memòria Històrica, han elaborat per començar a reconstruir la història d’Epifanio Pitarch Gascó, fuster del carrer Sense Cap, que va desaparèixer en la repressió franquista de l’any 1947.

fotogrup_epifanio

c.1923 [Davant la paret de La Cotxera.] Epifanio Pitarch Gascó i la seua dona Francisca Tena a l’esquerra de la imatge. Fons Arxiu de Vistabella del Maestrat

EPIFANIO, LA MEMÒRIA RECUPERADA A LA RECERCA DE LA VERITAT

Juan Luis Porcar. Grup per la Recerca de la Memòria Històrica de Castelló

La postguerra va ser una llarga nit d’hivern per a Vistabella i per a moltes poblacions de l’interior de les nostres comarques. Una llarga nit que va portar penúries econòmiques i alimentàries, por i silenci, sospita i delació, un ferri control sobre la població rural a afegir sobre la ja dura vida quotidiana, sobre el dia a dia de gents humils, de masovers que ara com mai sentien inseguretat sobre la seua pròpia vida i la de les seues famílies.

Eren conscients que les persones no addictes o desafectes al règim franquista podien ser castigades i inclús eliminades. La presència de la guerrilla antifranquista per aquestes terres va ser el pretext utilitzat per l’Estat per reprimir a la població i estendre per tot el territori una sèrie de mesures -la política de “terra cremada” del general de la Guàrdia Civil Manuel Pizarro-, amb la imposició del toc de queda, el desallotjament de les masies, les pràctiques abusives i la pressió sobre una temorosa població civil que podia desembocar en crims indiscriminats mitjançant l’aplicació de la “ley de fugas”; serien les empremtes que les urpes del capità Lobo deixarien en tota la comarca.

Epifanio Pitarch Gascó era un dels dos fusters que habitaven a Vistabella l’any 1947. No hi ha res més dolorós que trobar la mort sense buscar-la, va succeir en la Guerra Civil i també en la postguerra, i això li va succeir a Epifanio. Va desaparéixer com desapareix la boira un matí d’hivern, en silenci, com no podia ser d’una altra manera en aquell lloc i en aquell temps, tal vegada per trobar-se en l’hora i el lloc equivocat. Ningú no es va atrevir a preguntar per ell ni es va parlar a la taverna, al carrer, a la plaça, tal vegada sí es va comentar a les nits en la intimitat d’alguna llar; com si no haguera passat res, la seua desaparició durant molts anys va ser acompanyada per la sensació de la seua inexistència. El temps es deté per a les víctimes, però el desaparegut planeja sobre la comunitat com un espectre que exigeix justícia, la societat no pot continuar com si res haguera ocorregut. Quan no es pot anomenar o parlar d’algú, quan és oblidat per aquells que el recorden o quan estos han mort, es pot dir d’alguna forma que no ha existit. L’oblit sella la mort de tot aquell que alguna vegada va existir, i això no ho desitgem de cap manera, sobreviurem mentres se’ns recorde.

Fa anys, a l’agost de 2007 un missatge escrit per Pili, una néta, en una web de memòria històrica, demandant informació sobre què va passar amb el seu iaio, va fer retornar el record d’Epifanio als nostres temps. La notícia va ser arreplegada i comentada per alguns membres del Grup per la Recerca de la Memòria Històrica de Castelló que junt amb diferents persones vinculades al poble de Vistabella i sensibilitzades amb la seua memòria havien començat a realitzar excursions, entrevistes i a recollir informació sobre aquest passat tan recent i al mateix temps tan fosc; ja coneixien el cas de Pedro i del tio Manolo, dos masovers del mas de Montsó també desapareguts en aquell temps i el seu tràgic final, juntament amb el fill d’un d’ells treballaven activament amb l’objectiu de recuperar la seua memòria, localitzar els cossos i aclarir la veritat, en altres paraules, reparar a les víctimes i els seus familiars. Es va arreplegar informació oral sobre allò que va succeïr amb Epifanio, tasca gens fàcil, perquè el silenci i la falta de dades a causa del transcurs del temps va ser una constant en molts moments, es va parlar amb un descendent que poc ens va poder dir, alguns testimonis van indicar notícies contradictòries sobre la seua localització, Intentaven estirar de nou del fil de la història, que fa molts anys s’havia perdut en la boira de l’hivern del 47, en el silenci i en l’oblit.

Però l’abril de 2015 eixe fil va recuperar nou vigor, un correu d’Eva, una altra néta d’Epifanio, al blog de l’Arxiu de Vistabella va ser la raó. Les seues paraules ens van transmetre les seues incerteses i van evidenciar que la falta d’informació era comú en tots nosaltres, junt amb l’angoixa d’una família que durant anys en silenci sempre es va preguntar que va ser del seu pare, del seu avi… on trobar-lo. Les impulsores del blog sobre història i memòria de Vistabella i el col·lectiu de memòria van reprendre novament amb una reforçada il·lusió aquesta tasca d’investigació i de contacte amb la família, per a donar ara nous passos per recuperar la identitat d’una persona desapareguda, fins fa poc pràcticament inexistent i oblidada per a tothom. Els contactes per correu electrònic van obrir xicotets camins en l’embull de l’oblit, apareixen imatges del poble, dels seus carrers, de famílies que es coneixen i recorden. Des de Barcelona la família d’Epifanio va reconstruint i teixint la seua història més personal, íntima i fins fa poc secreta: coneixem documents… el llibre de família, la declaració de la desaparició; i també es va dissipant la boira i la por que cobria els seus records. Ens contaven que en el passat ja van haver-hi intents de recuperar aquells records, desitjos de conèixer la veritat, que van xocar contra aquell mur infranquejable de silenci quan es gosava preguntar per allò que per a alguns molestava. Ara la memòria retorna al nostre present, la seua força consisteix a obrir expedients que la història o el dret donaven per definitivament tancats.

Epifanio, segons li van transmetre a la seua filla, va desaparèixer en el camí de Llucena i ja res més se’n va saber d’ell. Pronunciar ara el seu nom i els seus cognoms és fer present i nítida aquesta figura fins ara difuminada, és deixar constància de l’existència i de la identitat d’aquells que van viure la tragèdia en el seu paper de víctimes. A poc a poc coneixem més sobre la seua vida i la seua persona, sobre l’humil fuster que va treballar en els bancs de l’església del poble i a l’ermitori de Sant Joan de Penyagolosa. Qui sense deixar rastre als 48 anys va desaparèixer de la vida de la seua comunitat, torna ara a ella en forma de memòria, de record. Sabem també qui era la seua dona, valenta i amb coratge, entre la por i el dolor va denunciar la desaparició del seu marit quan no era gens fàcil fer-ho, es va obrir pas en la vida tirant endavant a la seua família. La història d’Epifanio sacseja la nostra consciència i ens fa assumir la responsabilitat de que seguisquen existint aquells que ja morts creiem que han de sobreviure. Sabem també que la seua néta Eva estira amb força d’aquest fil de la memòria i de la història, una foto fosca ens mostra la imatge d’un país en gris i negre, els rostres d’Epifanio i Francisca ens parlen de silenci, del treball, de la duresa de la vida.

Epifanio té dret a ser recordat com a molts altres als quals se’ls va negar aquesta possibilitat. No hi ha immortalitat però hi ha memòria, i el nostre compromís moral ha de ser recordar a aquells als quals se’ls va fer morir, desaparèixer, caure en l’anonimat com si no hagueren existit. La memòria qüestiona el nostre present, construït sobre l’oblit, la memòria d’Epifanio és la memòria moral d’aquells innocents que van morir sense raó. És la seua innocència la que qüestiona qualsevol sistema polític, encara que siga el de la democràcia, si aquesta accepta com a preu del seu èxit l’oblit de la injustícia comesa.